
· Las personas que crecieron en una familia en la que había violencia, reproducen el comportamiento de sus padres en sus familias.
· El miedo a quedarse solos y los estereotipos. «¿Qué van a pensar los vecinos», «un niño debe crecer con sus dos padres».
· Las primeras etapas -abuso psicológico- son difíciles de reconocer. Por tanto, la persona abusada gradualmente se acostumbra y pierde la capacidad para evaluar la situación y actuar.
· La persona que sufre los abusos no tienen adónde ir. Depende económicamente del abusador o se encuentra en una situación vulnerable (está embarazada o tiene hijos pequeños).
· Cuando estás en una situación como esa, no te das cuenta de lo que te ocurre. No ves la salida y no escuchas a nadie. Ni siquiera piensas que tienes la posibilidad de escapar. Es pura desesperanza.
Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.